Día Internacional de las PCD’s y un Manual periodístico

Mañana, 3 de diciembre, es el Día Internacional de las personas con discapacidad. Un día para reflexionar sobre los pendientes que tenemos con ellas, que son muchos. Ya les contaré la semana que entra que se dijo en este día porque el evento oficial de conmemoración será hoy a las 9 de la mañana en la Secretaría de Relaciones Exteriores con la presencia de Margarita Zavala.

Pero como adelanto/recordatorio, quiero hoy citar algunos datos de la más reciente Encuesta Nacional sobre Discriminación en México (ENADIS)realizada apenas el año pasado, en el capítulo referente a las personas con discapacidad en México. Y lo hago con la discriminación porque es un derecho llave que abre la posibilidad de los demás derechos.

En México, oficialmente, hay sólo 5.1% de personas con discapacidad. Son datos del INEGIdados a conocer este año tras el censo de 2010. Aún así, diferentes organizaciones que trabajan con y para personas con discapacidad aseguran que son más, al menos un 10 % de la población.

Los tres problemas que más señalan las personas con discapacidad en México son el desempleo (27.5% ), la discriminación (20.4 %) y el no ser autosuficientes (15.7%). Le siguen la falta de apoyo gubernamental, con 6% y con 5.4% la salud. Sólo el 0.2% consideró que es la inseguridad o correr peligro.

Hay muchas más personas en el área metropolitana de Puebla y Tlaxcala que declaran, 53.2% que su principal problema es el acceso al empleo, seguido por 49.8% en Guadalajara, 44.6% en León, 34.5% en Ciudad Juárez; 25.5% en la Ciudad de México, 21.7% en Toluca, 14.8% en Monterrey, 8.4% en Querétaro, 6.7% en Torreón y sólo 3.9% en Tijuana.

Cuatro de cada diez personas con discapacidad dicen que su familia, pero no sus padres, son la fuente de donde viene la mayor parte de sus ingresos; la segunda fuente es el trabajo propio y hasta el tercer lugar aparecen las pensiones. Sólo uno de cada diez dijo que su ingreso principal venía de sus padres. Pero fíjense qué interesante: de las personas con discapacidad que dicen que los ingresos vienen de su trabajo, el 43.9% son hombres y sólo 18.1% mujeres…

Un Manual de lenguaje no discriminatorio para periodistas

El sábado pasado, Conapred también presentó en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara un libro que sin duda será de muchísima utilidad para los medios. Se trata de “Escrito sin d. Sugerencias para un periodismo sin etiquetas” escrito por cuatro integrantes de Periodistas de a pie: Elia Baltazar, Daniela Pastrana, Daniela Rea y María Luisa López.

Me encantó lo que leyó Elia Baltazar y se los comparto:

Para reescribir un mundo sin D

Que la palabra tiene poder, lo hemos sabido siempre.

Sin embargo, de tan desgastada, deslavada y hasta mal planchada, esta frase ya aparece a veces invisible, muda y en desuso… Pero nada más equivocado, que soslayar la profundidad de su sentido. El lenguaje siempre guarda su músculo… si lo sabrán los aquí reunidos, en la Feria de Guadalajara.

Para bien, transformado en ese atlas de humanidad que es la literatura, la poesía, el pensamiento, el buen periodismo. Para mal, convertido en un puño insolente que dispara a ciegas, en todas direcciones. Y nadie tendría de qué preocuparse si sólo se tratara de la molestia de evadir, mirar de lejos o de plano ignorar a quien hace round de sombra tirando golpes hacia el vacío. O mejor, para el caso que nos ocupa, prestar oídos sordos a quien trae el puño en la punta de la lengua, bien presto para insultar, para agredir, para excluir y, al final, discriminar. Y ya me dirán si no.

Todos recordamos el caso de las delicadas jóvenes que, llevadas al linde de la molestia, le propinaron a dos policías un golpe contundente y de largo alcance: “Pinches asalariados”, les dijeron a los polis, desde la estatura de su mundo proyectado en su lenguaje. Porque así son las palabras: al decir de los otros decimos también de nosotros mismos. Y en su despectiva frase aquellas chicas no hacían más que proyectarnos el orden de las cosas en su mundo, que poco tendría que ocuparnos, insisto, si no fuera porque el suyo es, precisamente, el vocabulario del orden de las cosas que predomina en este país desde hace mucho, si no es que siempre.

Porque #dicen que los mexicanos somos clasistas, racistas y hasta medio xenófobos si nos miramos con cuidado. Y #dicen que allí las encuestas como las de Conapred para evidenciar, por ejemplo, que al menos 40 por ciento de nosotros comparte los asquitos de algunos políticos por los homosexuales. O que seguimos creyendo, por cierto, que las mujeres violadas se lo buscaron por putas, cuando menos. Y que lo creyéramos sería lo de menos si quedara en el ámbito de lo que podríamos llamar de la puerta para dentro. El problema es que esas “creencias”, que al parecer a nadie debían importar, se traducen en la elaboración de normas, leyes y políticas públicas, así como en la construcción colectiva de la legalidad, la tolerancia y la cultura de los derechos humanos.

Y de nuevo volvemos al ejemplo: “Pinche asalariado”. No es que antes nadie hubiera proferido un “expresión” de esa naturaleza. Quizá no muchos, pues hasta donde me da el recuerdo, el trabajo dignificaba y, por lo tanto, la calidad de asalariado que describe a quien cumple su trabajo no tendría por qué aparecer degradante en un orden normal de las cosas. Pero ya sabemos que el mundo está patas pa’ arriba, escribió Galeano hace algunos años, y hoy el valor predominante no es precisamente el trabajo honesto ni la honestidad en el trabajo.

Ahora, sin embargo, los nuevos medios, las redes sociales, los videos de YouTube repetidos mil veces actúan como una especie de sistema amplificador de lo que ha estado allí siempre o no. Dice Ricardo Bucio, presidente del Conapred, que la discriminación es una construcción cultural y, por tanto, tiene sus rasgos propios de acuerdo con una serie de factores geográficos y sociales. Es decir, se disfraza de acuerdo con las circunstancias. Pero allí está… Por allí anda entre nosotros. Soterrada o tan evidente y escandalosa como el episodio del que hablamos. Y basta evidenciarla? No. ¿Basta señalarla? No. Hay que desarmarla, desarticularla, despojarla de nuestra idea del mundo…. Y sí, idea, porque la discriminación gana su fuerza en nuestro fuero interno, en nuestros miedos y prejuicios. De todo eso ya sabemos. Al cabo, todos llevamos unos lentes desde los cuales miramos el mundo y algunos son más claros que otros, más precisos, pero todos corren el riesgo de empañarse, de opacarse con el tiempo.

Pues allí la tarea del periodismo y los periodistas, y la razón del compromiso que adquirió la Red de Periodistas de a Pie para participar en este manual contra la discriminación. Primero, estamos convencidas de que el mundo, y particularmente nuestro país, está patas pa’arriba. Que el orden de las cosas que predomina es el del más fuerte, el más rico, el más poderoso, el más corrupto y, ahora, el más violento. Y no nos gusta. Creemos, por desgracia, que los periodistas no sólo hemos tolerado sino contribuido a ese orden de las cosas, pero hay buenas noticias: estamos a tiempo.

Este manual, al cabo, es sólo el paño compartido para limpiar los anteojos y de comenzar de nuevo a educar nuestra mirada para detectar lo que hace mucho perdimos de vista: no sólo las más profundas historias de la gente, sino los hilos ajenos que hace de sus biografías condenas de vida: a la pobreza, a la exclusión, al analfabetismo, a la violencia. Detrás de todo ello, está la discriminación, lo aprendimos nosotras en el camino cuesta arriba de este manual, que nos confrontó con nuestras propias faltas, nuestros propios límites, nuestras propias miopías. Pero también, sobre nuestros propios aciertos.

Hay mucho por hacer en favor del país que queremos construir. Un país que se reescriba sin esa D que nos ofende y noquea en nuestra dignidad y ganas de ser cada día más incluyentes, tolerantes, más democráticos…. Periodistas de a Pie ha puesto el primer granito. El resto es tarea de todos.

El Manual, por cierto, está disponible para descargarse de manera gratuita en esta liga. Y otra buena noticia es que Periodistas de a pie ya planea 8 talleres en diferentes estados del país sobre el Manual.

Buenas noticias

Nuestras Realidades ya confirmó que el 10 de diciembre inicia la construcción de nuestra rampa. Aquí la foto del logo de Mundo D que estará… Tendremos que ir a sacar la foto para documentar cómo avanza todo.

 

Invitación a Subasta Navideña

Comunidad Down A.C http://www.comunidaddown.org.mx/web/ va a a tener una subasta navideña a beneficio. Así que si quieren comprar algún cuadro para un regalo o su casa hecho por una personas con síndrome de Down (también hay obra hecha por artistas sin discapacidad) es una excelente oportunidad. Lo recaudado se destinará para que niños y jóvenes con síndrome de Down puedan seguir estudiando.

La cita es el próximo 9 de diciembre en el Museo dela Acuarela, ubicado en la calle de Salvador Novo 88, Esquina con Francisco Sosa, Coyoacán. A partir de las 7 pm.