Qué oso: no era el hijo de El Chapo

La semana pasada, nuestras autoridades federales, vía la Secretaria de Marina, dieron a conocer (casi) una de las notas informativas más esperadas de este sexenio, que sobra decirlo, está por terminar: la captura de Jesús Alfredo Guzmán Salazar,  hijo de  Joaquín El Chapo Guzmán,  y de Kevin Daniel Beltrán Ríos, durante un operativo en Zapopan, Jalisco. Eso nos dijeron. La percepción era que el cerco se cerraba sobre el narco más buscado del mundo…

Pero el optimismo de nuestras autoridades  fue desvaneciéndose poco a poco, cuando comenzó a difundirse que el capturado no era familiar del  narcotraficante . Aunque bueno, podrían decir que ellos lo dijeron desde el principio, al presentarlo como “presunto hijo de Joaquín Guzmán Loera (a) “El Chapo Guzmán”, en el comunicado 124/2012 de la secretaría de Marina. Mismo boletín en el que sí dijeron que le habían asegurado “dos armas largas, dos armas cortas, cuatro granadas, numerario en efectivo por la cantidad de 135 mil dólares americanos, 295 mil pesos”.

A pocas horas de la captura, el gobierno de Estados Unidos, vía la poderosa DEA, felicitó a nuestro gobierno por  la “tremenda victoria para México”, en que representaba esta captura. Así lo reseñaba la tarde de ese mismo jueves un cable de la agencia Notimex, vía un vocero de ese organismo estadounidense.

A la mañana siguiente, en conferencia de prensa y bien reguardados por militares, la secretaría de Marina detallaba que el “presunto hijo” Jesús Alfredo Guzmán  era el principal introductor de droga del Cártel de Sinaloa a los Estados Unidos, y que contaba con una orden de extradición al territorio estadounidense.

Pero no todo cuadraba dentro de esta captura.

Algo raro pasaba porque, para empezar, no había parecido físico entre el detenido y las fotos que circulan del hijo del Chapo.  Es más, con las que  utilizó el propio gobierno estadounidense para boletinarlo como uno de los narcotraficantes más buscados en todo el mundo el  pasado 7 de junio, junto con la esposa de El Chapo, María Alejandrina Salazar Hernández.

La tarde del viernes pasado todo cambió.

Primero fue Elodia León  Vega quien salió a medios para decir que el joven detenido no era Jesús Alfredo Guzmán Salazar, sino Félix Beltrán Ríos, su hijo, quien fue detenido con su medio hermano Kevin Daniel.

Horas más tarde, la Procuraduría General de la República reconoció que no habían detenido a  Guzmán Salazar, sino a los medios hermanos Beltrán, a quienes ayer les dictó arraigo por 40 días. La DEA también corrigió  y consideró que esta captura es un golpe a la organización de Guzmán Loera… quien sabe si ya “un triunfo para México”.

Ahora a esto se le suman las críticas por los servicios de inteligencia, que en un primer momento nos dijeron habrían trabajado para esta captura, así como en la violación al derecho de presunción de inocencia, y claro, los derechos humanos de los presuntos culpables, tema que se ha hecho muy recurrente en los últimos meses en todo el país.

¿Qué piensan de estos operativos? Al parecer, el broche de oro con el que este gobierno quería cerrar, parece que quedó en broche de chapa… que no de chapo. ¿Cuántos presuntos culpables más habrá?

Espero sus comentarios, estamos en cibercontacto…