El derecho de AMLO

Julio de 2006. Simpatizantes de Andrés Manuel López Obrador exigían recuento de voto por voto casilla por casilla, ante la presunción del fraude. Hoy, él exige este derecho, apegado a la reforma electoral. /Foto: Jorge Ríos.

¿En serio alguien esperaba que Andrés Manuel López Obrador tomara sus cosas el 2 de julio y se fuera a ese rancho familiar que tiene el nombre de “La Chingada”? Yo no; no lo pensé por ningún momento. Es más, espero que no se vaya de la vida pública y continúe pase lo que pase.

Hay quien ya pone el grito en el cielo porque pide que se aclaren irregularidades de esta elección, que se limpie cualquier sospecha y no acate de inmediato los resultados hasta ahora. Creo que está en su derecho, que no por eso viola el famoso pacto de civilidad que firmó pocos días antes de las elecciones. Lo está haciendo, además, hasta ahorita, por las vías legales a las que nunca claudicó. Ni él ni ninguno de los otros candidatos a la Presidencia. Y si llama a alguna manifestación, también estaría en su derecho, faltaba más. No nos va a gustar a muchos, pero está en su derecho.

Nos falta un largo y sinuoso camino –cantarían Los Beatles– rumbo al 6 de septiembre, cuando el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación debe calificar,  a más tardar, la elección y muuucho más rumbo al 1 de diciembre, cuando tomará posesión el nuevo Presidente electo, que todo parece indicar será Enrique Peña Nieto.

De las mejores cosas que leí ayer en Twitter fue un comentario de Antonio Martínez, @antoniomarvel,  quien trabaja en Article 19: “Aquí se imaginan la democracia como contingencia de sismo: no corro, no grito, no impugno, no cuestiono, acepto resultados”.

Y en México (me encantaría decir lo contrario) no estamos en ese punto. Tan es así, tan sospechosistas –con bases—somos unos de otros, que tenemos una ley electoral que prevé que se abran paquetes electorales cuando se sospechen o detecten irregularidades, contrario al 2006 cuando no se pudo.

En ese punto estamos. La pregunta es cuántas de las casillas, en cuántos distritos se abrirán. Ayer los consejeros del IFE nos informaron que sería al menos una tercera parte de la elección ahora que hoy –y hasta el domingo—se hagan los cómputos en  los 300 consejos distritales del país. El Movimiento Progresista que postuló a AMLO pide que se abran más: ellos dicen tener documentadas inconsistencias en más de  113 mil 855, un 77.9 por ciento del total de las 143 mil 182 casillas. Pedirán –con todo y Déjà vu — voto por voto, casilla por casilla.

Veremos que dice el IFE y los consejos distritales. Creo que a todos nos conviene que tengamos la certeza –checada y re-checada—del ganador. Si yo fuera asesora del PRI, que afortunadamente no lo soy, les recomendaría eso. Nadie quiere otro sexenio igual que el anterior, con la sombra eterna de la duda real –más no legal—de quien ganó, como bien se documento en 2006. Hablan las actas, libro de José Antonio Crespo.

También hay que esperar que la FEPADE documente las denuncias, pero por ahora no prenda velas allá. El Código Penal Federal (artículo 403) estipula:

“Se impondrán de diez a cien días multa y prisión de seis meses a tres años, a quien: VI. Solicite votos por paga, dádiva, promesa de dinero u otra recompensa durante las campañas electorales o la jornada electoral”. Nada más.

Luego faltará que el TEPJF falle con respecto a la elección. Vaya peso sobre los 7 magistrados.

Seguramente hablaremos de la necesidad de otra –sí, oootra, mejor ley electoral. Y ojalá se haga aunque no aplicará, claro, a esta elección. Una que por ejemplo, pudiera castigar con que no gane un candidato o candidata al que se le documente que rebasó los topes de campaña. Hoy no está así en la ley: es sólo una multa para el partido.

Como diría Kalimán (y Daniel Moreno que me recordó la frase): Serenidad y paciencia. Que se limpie todo lo que se tenga que limpiar con lo que está previsto en la ley, veremos si se cambian sustancialmente los resultados.

Si no, ya estaremos en otra etapa…

 

A la fauna electoral que en este país no se extingue, habrá que añadirse un nuevo término: halconcitos.

Lo denunció Alianza Cívica en su informe donde detalla que en la mitad de las casillas que vigilaron, detectaron la compra y coacción de voto.

Son niños utilizados por partidos políticos para que se colocaran junto a los votantes y observaran por quién habían votado.

Por cierto, ¿neta que ya hubo compras de pánico en Soriana para vaciar las tarjetas dadas presuntamente por el PRI para comprar el voto? Claro, lo hicieron ante la sospecha de que fueran a quedar canceladas. ¿O sospechaban que no les iban a cumplir ese compromiso? Ok, no.

 

Creo que en el PAN, la rola de moda es “el recuento de los daños”, esa que canta  Gloria Trevi. Y es que ayer,  los panistas hicieron terapia grupal para saber qué fue lo que les sucedió el domingo pasado, al caer al tercer sitio de las preferencias electorales.

Primero fue una reunión entre Josefina Vázquez Mota, Juan Ignacio Zavala, Max Cortázar y Roberto Gil Zuarth.

Más tarde, se reunieron en Los Pinos con el Presidente Felipe Calderón, al parecer sólo compartieron lo que quedó del pan, con minúsculas, y la sal en una comida. En este encuentro estuvieron presentes  Diego  Fernández de Cevallos y el  presidente del PAN –que dice que no se va— Gustavo Madero.

Y dentro de este recuento de daños,  ya hubo un valiente, Osar Arce Paniagua,  que pidió la expulsión de las filas de ese partido del ex presidente Vicente Fox. Zas.

Por cierto, los panistas también pedirán el voto por voto en varios distritos del país donde van perdiendo y en donde piensan que hay anomalías electorales, entre ellos la gubernatura de Morelos.

 

Hoy será un día clave para el movimiento #Yosoy132. Tendrán la primera asamblea interuniversitaria que decidirá, de manera formal, qué posición toman frente a la elección del pasado 1 de julio. Y es que sí, hasta ahora la multitudinaria marcha que hicieron, las acciones que han tomado no son “oficiales”, sino parte –ni cómo dudarlo– de un grupo importante de ellos. Veremos si después de hoy permanecen unidos… o se dividen.