El drama del PAN y sus ¿pocos? militantes

Hace doce años, en el año 2000, el Partido Acción Nacional estaba en la plenitud del poder. Se convirtió en la principal fuerza política al conquistar la Presidencia de la República con Vicente Fox Quezada como su entonces candidato presidencial.  Ahora ya en el 2012, no son la misma fuerza política.  Cayeron a un tercer sitio en las preferencias electorales: perdieron la presidencia del país, son la tercera fuerza  en la Cámara de Diputados y además, por si les faltara algo, perdieron cerca del 80 por ciento de  sus miembros activos y adherentes, quienes no refrendaron su militancia, entre ellos destacados panistas, como el propio Fox.

En octubre del año pasado, la dirigencia  del PAN, encabezada por Gustavo Madero,  inició su campaña de refrendo de militancia. Lo llamaron “Proceso de Actualización, Refrendo y Depuración del Padrón de Adherentes y Miembros Activos”. Dijo que era la primera ocasión en que se realizaba y su cálculo era que un 50 por ciento de su militancia no realizaría el refrendo correspondiente.

http://www.pan.org.mx/cen/boletin-accionnacionalseramascompetitivoconpadronactualizadomadero-29410.html

Reconoció que  muchas de las personas que se afiliaron al Partido Acción Nacional lo hicieron porque en ese momento  estaban en el poder y  “buscaban una chambita  o algo así”. Lo dijo el mismo Madero. Sin duda frase para la historia.

No hay que perder de vista que este balance lo hizo después de las elecciones presidenciales donde perdieron casi todo su capital político.

Se quedaron cortos.

Previo a conocer los resultados oficiales, diversos nombres de destacados panistas comenzaron a mencionarse como quienes no habían realizado dicho trámite.

Uno de ellos fue el de Vicente Fox. Quien salió a ratificar que no acudió a realizar este proceso fue su esposa, Martha Sahagún. Dijo que para “servir a México” no se necesitaba militar en algún partido político. Calificó a su esposo como un “defensor de la democracia” y que esta decisión la tomó por convicción propia. Mmmm. http://www.excelsior.com.mx/index.php?m=nota&seccion=seccion-nacional&cat=28&id_nota=877982&rss=1

Bueno, tampoco olvidemos que Fox fue uno de los principales promotores del voto a favor del hoy Presidente Enrique Peña Nieto.  En fin.

El lunes pasado, Madero dio un corte preliminar de los números del proceso de refrendo y depuración de su padrón. Si sus cálculos eran que perderían un 50 por ciento, le debió sumar otro 30 por ciento, porque un total de 80 por ciento de su padrón no refrendó la militancia.  Su plantilla actual de militantes es de 367 mil 828 militantes. http://www.vanguardia.com.mx/elpanesdecuadrosnodemasasmadero-1455846.html, aunque la cifra va moviéndose. Pueden consultarla aquí http://ww1.pan.org.mx/PadronAN/

Pero Fox no es el único panista  que no refrendó su militancia. Al parecer César Nava, quien fuera presidente nacional de ese partido,  tampoco lo hizo (en caso de que sí, y no aparece en el sistema, puede pedir una corrección a más tardar el día 17 de este mes) igual que su esposa, Patylú, a quien conoció cuando precisamente se inscribió en el PAN. Tampoco lo hizo el controvertido Javier Corral, ni el actual embajador de México en Canadá, Francisco Barrio, quien fuera gobernador panista en Chihuahua e integrante del gabinete de Vicente Fox… entre otros funcionarios más. http://www.jornada.unam.mx/2013/01/08/politica/005n2pol

Quizás ellos adivinaron las palabras de Madero –quien desestimó la sustancial baja en su padrón de militancia, que no era una desbandada  y consideró que el PAN no era un partido de masas–  y por lo tanto no se incluyeron.

Mención aparte merece el desdén crítico pero solidario de Diego Fernández de Cevallos, quien tampoco acudió a reafiliarse. Cuando le preguntaron por qué él hizo un símil muy de él: que no necesitaba volver a bautizarse para pertenecer a la Iglesia Católica.

Aquí habría que hacer un paréntesis: el “Jefe Diego” es un público católico que, por ejemplo, aún siendo abogado, se negó a casarse por el civil con su primera esposa, Claudia. Bastaba la bendición de la Iglesia… La cosa aquí es que su unión no duró para siempre, porque se enamoró de una joven mucho menor que él, Liliana León… con quien no se pudo casar por la Iglesia. Y no sé si lo hayan hecho por el civil.

Total que Diego Fernández de Cevallos no fue, pero sigue siendo panista. ¿Por qué? Por dos razones: una es una excepción: que los militantes por más de 30 años (donde también podrían caber Corral y Barrio) no necesitaban hacerlo. Y dos, que a él no le importa. Aunque dice que no está de acuerdo con muchas de las decisiones del PAN, lo sigue considerando su partido. Dice que no necesita el permiso de su partido para ser panista. Tómenla.

Falta ver qué números presentan el próximo jueves 24, cuando se den a conocer los números  actualizados de este padrón.

¿Qué decisión tomarán en el PAN después de ver estos números? ¿Adelantará los tiempos para la renovación de su dirigencia? ¿Quiénes serán los primeros que pedirán que rueden cabezas? ¿Será que MORENA los superará en número de afiliados? ¿Es realmente importante que un partido, que aspira al poder por definición, tenga muchos militantes? ¿ O no es necesario y basta con convencer del proyecto? Si es así, ¿una cosa no tiene que ver con la otra?