Stímulo: transformarse para incluir (e incluirse)

Stimulo, una organización que trabaja con personas con discapacidad desde hace 9 años, y su director, Alejandro Brauer, tenían un conflicto existencial desde hace ya tiempo.

 

Les explico por qué.  Brauer, quien es psicólogo y maestro en Filosofía contemporánea, tiene una visión progresista/moderna con respecto a las personas con discapacidad: apuesta a su inclusión social completa, a su acceso al trabajo, a empoderarlos. Al modelo social, en breve.

 

Y en eso trabaja en parte (en 18 comunidades indígenas en Morelos, dando talleres y capacitación a familias y personas con discapacidad básicamente intelectual) y también en apuestas de incidencia política, como asesorar en este mismo sentido, a políticos o legisladores, peeero…. el principal trabajo de su organización es nada menos que un albergue para personas con discapacidad intelectual adultos, una apuesta que no es precisamente progre, que los incluye poco o nada en la sociedad; que más bien es excluyente y alienante; apuesta que sin embargo sigue siendo necesaria y una demanda de las familias.

 

Hablamos de adultos con discapacidad intelectual, y como dice Brauer, pertenecientes a otra época (que aún estamos en proceso de superar) en donde la discapacidad del integrante de una familia era vista como una tragedia. Punto. Así, la mayoría de sus beneficiarios son personas que no precisamente todas tienen una relación ideal con su familia; o que no tienen familia. Que quizá no accedieron en su momento, en la infancia, a estimulación temprana que contribuyera a desarrollar su potencial.

 

En resumen: el albergue, una opción que excluye, es necesaria para la sociedad en la que vivimos, pero él no dejaba de ver que era incongruente para la apuesta de Stimulo como AC y de él mismo.

 

Entonces fue creando una solución que podría cambiar todo sin dejar, obvio, en el desamparo a estas personas que actualmente viven en Stimulo (que está en Cuernavaca, Morelos).

 

Stimulo creará una empresa con fines de lucro, de la que será dueña la AC. La empresa hará un proyecto productivo –con apuesta a que sea autosustentable y luego que tenga incluso ganancias—de creación de productos orgánicos (huevo en un primer tiempo; luego un criadero de pollos, un vivero de hierbas de olor, producción de leche orgánica, quesos y más tarde otros cultivos) en un rancho de 7 hectáreas en Yautepec, Morelos que les fue dado en comodato y que ya tiene en marcha, de hecho, un proyecto productivo que de producción de proyectos orgánicos que es necesario apuntalar. Una situación de ganar-ganar.

 

Ahí las personas con discapacidad que actualmente sus beneficiarios se convertirán en  trabajadores de la empresa porque todos ellos, al menos el 95%, son capaces de trabajar en diferentes niveles, algunos más, otros menos. Por su trabajo serán contratados, lo que les da derecho a IMSS, por ejemplo, es decir a derechos como cualquier trabajador debería tener;  a un sueldo que también será dado en correspondencia por su trabajo. Como beneficio por ello, como parte de una prestación laboral, contarán con el servicio de albergue.

 

¿Se fijan como es una apuesta completamente diferente?  Cumple las necesidades de seguir con el albergue, pero desde otra óptica radicalmente diferente….

 

El proyecto, aunque tiene aún algunos pendientes que ajustar como el modelo de negocios o bien la asesoría para la siguiente fase de zootecnistas e ingenieros agrónomos, se tiene pensado comenzar este mismo año, en el segundo semestre. Es decir, por lo pronto el albergue que está en Cuernavaca ya pronto se pasará para allá donde hay una casa de una sola planta y hay que hacer durante estos meses cambios mínimos.  Todo el equipo de Stimulo (al menos los que tienen que ver con la atención al albergue y el taller de producción de huevo orgánico que ya existe donde actualmente están) se trasladará para allá.

 

“Somos un combo sexy”, dice Brauer y tiene toda la razón. “Una empresa socialmente responsable, que trabaja con personas con discapacidad y elabora productos orgánicos”.

 

El proyecto anda aún en campaña de procuración de fondos. La forma de financiamiento también se amplía. Como Stimulo, una AC, que sigue siendo dueña de la empresa se puede donar –y recibir un recibo deducible de impuesto por ello—o bien optar por invertir en la empresa y apostar a que sea lucrativa (con el tiempo) volviéndose socio. O también algo que sería genial a lo que le apostaran restauranteros de la zona: volverse clientes preferentes de los productos que se producirán.

 

Las familias que actualmente contribuyen, ya sea con el costo del albergue en su totalidad, que son sólo el 20 por ciento de los residentes, o los que contribuyen con algo, el 70 por ciento, por lo pronto seguirán donando. Pero la idea, claro, es que la empresa sea un éxito y la familia pueda ser sólo familia, apoyo emocional y de cariño… Y la idea al final es que no se dependa de donativos, aunque quizá –¿por qué no?—de algún apoyo federal o estatal.

 

La apuesta del rancho es que se vuelva un centro especial de trabajo, es decir, una empresa con 85% de personas con discapacidad trabajando vs. 15% de personas sin discapacidad (que podrían ser personas más especializadas como los o las zootecnistas o los o las ingenieras agrónomas, aunque bueno, también podría haber estos especialistas con alguna discapacidad y serían bienvenidos)

 

Brauer sabe que hay riesgos, pero la apuesta es emocionante y hacia allá se dirigen. Para blindar de alguna manera a todas las demás actividades de acuerdo con el modelo social que hace Stimulo –como los talleres en zonas indígenas que está garantizado por un donativo del gobierno de Canadá por 3 años más; o el proyecto de incidencia política que está bien financiado—se creó otra AC hermana, sin fines de lucro, que tomará estas actividades: se llama SECOPAI, es decir,  Servicios Comunitarios para la Inclusión AC.

 

“Son bienvenidos los asesores que quieran apoyar desde la parte ingenieril del rancho, hasta el modelo de negocios. Quién sabe, quizá puede ser una cooperativa donde las personas con discapacidad tengan una participación. Quizá al rancho como Pyme le convenga. También quiero apelar a las cámaras de restauranteros donde se pueda hacer una alianza para ser sus distribuidores de productos orgánicos”.

 

A mi me encantó el proyecto. ¿Qué opinan ustedes? ¿Conocen a alguien que se quiera sumar y apoyar con su experiencia, trabajo o bien, que quiere invertir en ello?

 

Si quieren comunicarse con Alejandro Brauer, escríbanle a  alexbrauerv@gmail.com, búsquenlo en Twitter como @elgranotro o bien manden un mensaje a la página de Facebook de Stimulo que es ésta: https://www.facebook.com/StimuloAc

 

Espero sus comentarios, estamos en cibercontacto…

 

DOS NOTITAS MÁS

 

1)   El gran atleta paralímpico, Oscar Pistorius, quien fue el primer atleta amputado en correr con atletas convencionales gracias a sus prótesis en los pasados Juegos Olímpicos http://blogs.eluniversal.com.mx/weblogs_detalle16739.html e incluso llegó a la final, ayer fue detenido en su casa de Pretoria, Sudáfrica.
Resulta que todo indica que mató a su novia, la modelo Reeva Steeenkamp con cuatro disparos. Aunque la primera versión indicaba que la había confundido con un ladrón ahora se sabe que tenía  antecedentes  de violencia doméstica http://noticierostelevisa.esmas.com/internacional/560226/pistorius-acusado-formalmente-del-asesinato-novia/ y que tenía varias armas en su habitación, como lo afirmó en el 2011 en una entrevista con el Daily Mail  http://www.vanguardia.com.mx/pistoriusysuparticularrelacionconlasarmas-1482515.html

Qué historia. Bueno, sólo decir que las personas con discapacidad son personas, no están alejadas de nada humano… incluso lo que podría ser un espantoso crimen. Pero veremos cómo se desarrolla el juicio y qué deciden las autoridades de Sudáfrica.

 

 

2) En Quintana Roo se inauguró ya la primera playa inclusiva de México. Pueden leer más sobre ella aquí .

 

http://www.eluniversal.com.mx/notas/903269.html