Diciembre de 2012, Peña, Madero y Zambrano firmaban el Pacto por México, atestiguaba Javier Duarte. Mayo 2013. Los mismos lo re-firman y Duarte casi lo rompe.

El pacto resucitado

Diciembre de 2012, Peña, Madero y Zambrano firmaban el Pacto por México, atestiguaba Javier Duarte. Mayo 2013. Los mismos lo re-firman y Duarte casi lo rompe. Sin muchas sonrisas, serios, y con discursos fuertes –y hasta de denuncia—por parte de los presidentes del PAN y del PRD, ayer se firmó al famoso anexo –adéndum—al Pacto por México.

Es una buena noticia. Aunque ayer, leyendo el texto del añadido al Pacto tras la denuncia del PAN del uso electoral de programas sociales en Veracruz, (ayer se hizo otra denuncia similar, pero ahora en Coahuila, cuyo gobernador es Rubén Moreira) hay cosas interesantes dignas de comentarse.

 

Uno. No deja de ser extraño que quede –en blanco y negro—en un documento firmado, además, en un acto público que uno de los cuatro  principios con los que se firma el anexo al Pacto es: “Cumplir con la palabra empeñada”.

Sé que en este país desconfiamos de todo, pero eso amerita a hacer una versión de la josealfrediana canción “La vida no vale nada” pero que se llame “La palabra no vale nada”.

Es aún más paradójico porque en el discurso de ayer, el líder del PRD, Jesús Zambrano, dijo que en gran parte habían accedió a ir al evento porque creían en la palabra del Presidente Enrique Peña Nieto.

O será que el slogan de campaña “Te lo firmo y te lo cumplo” ya se volvió parte del adn político mexicano. Yo qué sé.

 

Dos. El Pacto y ahora su adéndum me deja claro una cosa de política real: tenemos una enorme falta de confianza en (ciertas) instituciones que creamos en su momento para dar certeza de que ese monstruo llamado “el sistema” (encabezado por el Presidente y su gobierno) no avasallaran a otros.

La paradoja es que ahora el Pacto crea instituciones y se convierte en una mega institución –si bien plural y eso está bien—que regresa, como eje, a depender en gran parte de la voluntad, aval y gestión del Presidente y de su gobierno. También de los distintos gobernadores.

Ahora El Pacto, además de una instancia de negociación de reformas también tendrá instituciones que, hasta donde se ve, son una mezcla de lo que ya hace (o debería de hacer) el IFE y la Fepade, la Fiscalía para la atención de delitos electorales,  que depende de la PGR.

¿Cuáles? Pues por ejemplo la “Comisión Plural de preservación del entorno político de equidad de la competencia” que se hará en cada uno de los 14 estados con elecciones en este año –presidida por el gobernador, pero también los partidos políticos—y su homóloga a nivel nacional, presidida por el secretario de Gobernación y líderes de los partidos políticos.

Son soluciones de política real. Sabemos que los gobernadores durante los 12 años del PAN en el gobierno se volvieron pequeños virreyes de su Estado. Lo saben Peña Nieto y Osorio Chong. Son poderes reales que hay que vigilar y que acotar.

 

Tres. Menos mal que hay un apartado de “Participación de la sociedad civil”. Si algo necesita el país es eso: vigilancia de ciudadanos comprometidos de que todo esto se cumpla. Ayer apenas fue esbozado. Veremos de qué trata y cuáles son las “instancias adecuadas” que se crearán para que participen en las súper estructuras de El Pacto.

Cuatro. Hay cosas buenas dignas de comentarse: una suerte de perfil aprobado de los delegados de las secretarías de los Estados, que sabemos que han sido coto de poder de los gobernadores y el partido en turno (también del PAN), o la creación del “Sistema Nacional de Programas de Combate a la Pobreza”. Que la Unidad de inteligencia financiera investigue cuentas bancarias de gobiernos locales  que hagan retiro en cash de cantidades “relevantes” (esas suelen usarse para operar el día de la elección) y que se castigue a funcionarios que cometan  estos delitos. Ah, y que se adelante la Reforma Política, que es necesaria.

Más sobre el adéndum al Pacto y los discursos de los Presidentes, hoy en el blog: http://blogs.eluniversal.com.mx/camposeliseos

 

Un detalle interesante del Pacto por México. ¿Sabía usted que en su creación y negociación inicial no tuvo nada que ver ni Pedro Joaquín Coldwell –entonces líder del PRI—ni el que claramente ya se tenía pensado fuera su sucesor, César Camacho?

Los dos se enteraron  días después. Los que  negociaron todo, sabiendo que contarían con el PRI (que si algo son institucionales y se siguen cuadrando a su jefe-Presidente) fueron Luis Videgaray, Miguel Ángel Osorio Chong, Aurelio Nuño y sí…  José Murat. De hecho, las primeras reuniones con los líderes  del PAN y PRD fueron en casa de Murat, el para muchos impresentable ex gobernador de Oaxaca.

De ahí que fue nombrado Presidente del primer consejo rector, algo que a muchos les pareció mal, connotadísimo priistas incluidos.

Ahora sigue ahí como  coordinador ejecutivo, pero ya no tiene un rol protagónico (al menos en público). Y no estaría mal que a  los 31 gobernadores y al Jefe de Gobierno capitalino les mandaran un dvd, y en papel, los discursos mencionados. No sea que se les vayan a olvidar los compromisos.

 

Espero que la secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) lea secciones de espectáculos y esté al pendiente. Y es que ahora resulta que Pixar-Disney quiere hacer una película basada en la mexicana tradición de El Día de Muertos. El director de la cinta, Lee Unkrich (quien hizo Toy Story 3) ya comenzó a viajar a México desde el año pasado para conocer la tradición y está encantado.

¿Qué tiene que ver esto con la SRE? Bueno, pues que según la página www.stirchkingdom.com, especialista en información de Disney, publicó que en días pasados la compañía de Walt Disney inició los procedimientos legales para registrar el nombre “Dia de los Muertos” (sin acento) para un montón de cosas que van desde materiales educativos y servicios de entretenimiento hasta cereales, pizza, cosméticos, perfumes, llaveros, bolsas, ropa, juguetes y hasta huevos.

Les aviso.

 

Tragedia en Ecatepec “mata” visita con el Papa. Ayer Eruviel Avila tomó la decisión de regresarse de su gira por el Vaticano para atender personalmente la tragedia provocada por una explosión de una pipa en la que ya murieron 23 personas.

Se presume que la pipa iba a exceso de velocidad y también con más del peso permitido por seguridad, por lo que hay un delito y alguien debe ser el responsable.

Aunque primero anunció que se regresaría tras la audiencia programada con el Papa Francisco (y al cual llevó a 3 de sus hijos, todo pagado con su dinero, incluso el viaje del mismo gobernador) ayer se tomó la decisión de no asistir. Sólo irán sus hijos en su representación.

El gobernador del Estado de México es muy católico y guadalupano, seguro él y su familia deseaban estar con el primer Papa latinoamericano. Iba a ser el primer gobernador mexicano en ser recibido oficialmente por la cabeza de la Iglesia Católica.

Ni modo cargo mata fe. Y bueno, si él cree que Dios todo lo hace por algo…

 

Hablando de fe. David Páramo lo escribió el lunes en Twitter —@dparamooficial– y realmente me conmovió.

“En tiempos de gozo o de profunda tribulación la única respuesta es Jesucristo. A nombre mío y de mi familia agradezco las muestras de apoyo sincero de quienes, con corazón limpio, se han condolido por la muerte de mis hijos Alfredo y Diego, que de muy diversas maneras nos han hecho sentir que estamos en los brazos de Jesús y nos han reconfortado.

“Pido respeto a quienes, por las razones que sea, olvidan que se trata de una tragedia que enluta a por lo menos dos familias separadas hace ya mucho tiempo.

“El trabajo o condición de los padres no hace diferente la profunda pena al perder a sus amados hijos.

“Siempre he anhelado un país en el que se respeten las leyes y que cada quien cumpla, desde su lugar, con sus obligaciones para lograr una nación de mexicanos prósperos y justos. Sin embargo mi confianza suprema es Jesucristo a quien invoco para que donde hay pozos secos nos permita encontrar agua viva”.

 

Malas noticias internacionales para el gobierno mexicano. Ayer se dio a conocer la elección del nuevo director de la Organización Mundial de Comercio. La mayoría de los 159 países que integran este organismo dieron su voto para  Roberto Azevedo, candidato del gobierno brasileño, con lo que el mexicano Herminio Blanco se quedó en el ya merito.

Será  a partir del 1 de septiembre cuando Pascal Lamy deje la dirección de ese organismo y la tome Azevedo,  quien tiene 55 años.

Tiene dos carreras: ingeniero  Eléctrico y licenciado en Relaciones Internacionales. Es integrante del servicio Exterior brasileño desde 1984, y ha sido embajador en Estados Unidos y Uruguay. Ha sido  Ministro de Relaciones Exteriores,  Vice ministro de Economía  y asuntos tecnológicos, así como negociador para la conformación del Mercosur, así como representante por varios años ante la OMC.